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viernes, 24 de febrero de 2017

REUNION DE LOS VICARIANOS CORDOBESES

EN LA MUY NOBLE Y LEAL SOCIEDAD DE PLATEROS
Córdoba, 23 de febrero de 2017

Cuando enfilaba la larga calle Alfaros allá por la Puerta del Rincón y al contemplar la “moza de la caña” tan guapa y tan quieta me acordé de nuestro Manuel Aranda Madueño no porque se le pareciera sino porque hacía tiempo que no coincidía con él en el autobús camino de Plateros y de la buena conversación que me daba (uf uf uf no he puesto ni puntos de comas para demostrar como es de fluida la conversación con nuestro MAM ) Qué bien me lo pasaba. Qué grande es nuestro compositor musical, letrista e intérprete. Cuánto lo echo de menos en las reuniones. Esperemos que pronto nos vuelva a “poner calma” y a enderezar a más de uno, mediante sus imputaciones.

Bueno a lo que iba. Otra gran afluencia de amigos y otra singular sorpresa, que desvelaré más adelante.

Antonio Gómez Ramírez, Antonio Hidalgo Naz, José López Pedrosa,
Francisco S. Raya Marqués, Andrés Luna Prieto, Andrés Osado Gracia
Antonio Camacho Paños, Rafael M. Muñoz Medrán, Francisco Moreno Osuna,
Francisco Sánchez Sánchez, Carlos Samaniego Ortiz (Tras la cámara)
y Antonio Martínez Rangel (ausente en esta foto)
Puntualmente, como es de rigor, estábamos esperando a Andrés. Cuando nos dio la venia, pasamos a nuestro aposento… más bien debería decir “a nuestro apodentro”, pués ni se trata de tal aposento y tampoco nos quedamos afuera. Eso lo dejo a elección de ustedes vosotros. 

Esta vez, lo primero, y una vez realizados los correspondientes abrazos a los amigos, como debe ser, fue brindar por la salud de todos y en especial, por la alegría que nos dio Andrés, sobre su estado de salud y por el error de interpretación, en el diagnóstico de hacía días. Esas primeras copas fueron invitación suya. Verdaderamente todos fuimos y somos partícipes de esa alegría.

Estaba un poco fastidiado, pero dio muestras de su amor al grupo y de su gran fuerza de voluntad (por no decir cojones) A pesar de ello se presentó. Estuvo un ratito y luego se marchó.

Nosotros seguimos a lo nuestro. Pero… ¡oh, sorpresa! Algo había cambiado en el ambiente. No, no, no se trataba de que hubieran cambiado los ventiladores del siglo XII, que como espadas de Damocles, pendían sobre nuestras cabezas. Tampoco habían cambiado los azulejos, ni la barra. ¡Había cambiado la fisonomía de nuestro ínclito y diligente camarero, “de la triste figura”! Un señorial y rubio (no sé si de bote, pero digamos que no) bigote, cruzaba de parte a parte, de carrillo derecho a carrillo izquierdo, el rostro de nuestro amigo, que acompañando a su nariz, me trajo a la memoria aquellos versos de Quevedo “érase un hombre a un bigote pegado” (¿o era, a una nariz pegado?) Ciertamente, dignifica a nuestro servicial “conversador”. Bromas aparte, y que me disculpe nuestro querido amigo, echamos un buen ratito de miradas y chismorreos. A Carlitos le costó, pero al final logró, inmortalizarlo.

Pero uno de los momentos cúlmenes de la jornada, se produjo, cuando nuestro Niño de los Angeles, alias “Antonio Gómez Ramírez” nos deleitó con sus experiencias sobre: cómo tomarse unas suculentas “tostadas de pringá” y no morir en el intento. Lo relató de tal forma, con tanta emoción, que hasta la pringue le chorreaba por la barbilla. Y los demás tragando saliva, tanta que, cuando terminó su relato sobre los dignos sabores de la pringá blanca y la oscura y los tropezones que llevaban… nos entró un hambre atroz y, como no, con una señal al digno camarero, se acercó a nuestra mesa. Con su PDA en la mano (yo diría más bien que se trataba de una libreta de esas de usar y tirar, pero queda más bonito de la otra forma) 

Una vez cumplimentado el rito de… nombre, apellidos, líquido y papeo… llegaron esos calentitos y suculentos “bocatas de caramales” ¡Qué ricos! Pero, hete aquí, que con palabras contundentes, efectuadas por el querido volador, Antonio Martínez Rangel, algo menguado en sus dolores, exclamó: “esa es la diferencias de clases, unos con bocata y otros, en este caso dos, con su buen plato de gambas rebozadas”. A lo que, con buen criterio y razonamiento, respondió nuestro Padre Regulador D. Francisco Sánchez: “yo he requerido un plato de verduras y le han puesto de guarnición unas gambas rebozadas”. Ante eso y que el primer interpelante, se estaba “jalando” un excelente bocata de jamón, de pata negra, la conversación derivó en: ¿hasta cuándo uno dejar de ser de aquí y pasa a ser de otra clase social? Filosofamos, si la diferencia estribaba en el jamón o el bocata. Es dicir, si te tomas un plato de jamón, es clase; pero otra cosa es, si lo tomas en bocata. Creo que me explico con claridad meridiana. Pero entra en liza otra cuestión semántica: si te tomas un plato de verdura con una buena guarnición de gambas rebozadas no es clase, si sólo aparecen las gambas, sí lo es. Como la luz del día, mejor dicho… como la luz que había en aquel recinto.

Es que no divertimos con cualquier cosa. El caso es pasarlo bien, con o sin gambas.

En este ambiente transcurrió la noche. Hicimos nuestra previsión de visitar Santa María de los Angeles, ya que en ello se está empeñando nuestro querido amigo Manolo Vida y Pepe López. Será cuando el tiempo mejore. Se trataría de llegar, con coches, hasta la misma puerta. ¡Qué bien! Ya se comunicará oportunamente.

Y lo de siempre, abrazos, despedidas y hasta luego. Y los que no tienen “jartera” a seguir. En este caso y como viene siendo frecuente, Paco Moreno, Carlitos y un servidor. Nos paramos en el 6. Nos dimos de un plato de berenjenas fritas (pobrecitos, teníamos hambre). Sí he dicho plato, porque aunque tapa, parecía media ración. Otro ratito de cháchara y a dormir.


Otra vez autobús. Al pasar por el Triunfo, vi la inscripción colocada en la pared y que tantas veces he leído: “¡Oh excelso muro…!” de nuestro inolvidable y genial Góngora. Enseguida al pasar por el muro de al lado, me vino el recuerdo de las vivencias ocurridas tras él. Con ese pensamiento llegué a mi parada.

Hasta siempre
Andrés Osado

video
Vídeo tomado por Andrés Luna Prieto

14 comentarios:

  1. Antonio Estepa Romero24 de febrero de 2017, 13:19

    Acabo de leer tu crónica, recién salida del horno. Como siempre, digna de estudio para los parvularios como yo. Enhorabuena buena ¡maestro!. Un abrazo.

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    1. Cuando lo vuelvo a recodar, para tratar de hacer el resumen, revivo los acontecimientos y me lo vuelvo a pasar estupendamente. Si consigo que os lo paseis bien, me doy por satisfecho. Gracias amigo y mejor maestro, Antonio.

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    1. y ole... y el que... Yo creo que nos lo pasamos mejor que en el Falla. Gracias amigo Rafa

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  3. Como siempre Andrés, un gran relato de lo acaecido en la reunión plateresca.
    Gracias y un abrazo.

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    1. ¡Qué buenas estaban las berenjenas! En resumidas cuentas, una buena noche. Un abrazo, amigo Paco

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  4. D. Andrés magnífica crónica de un encuentro de buenos amigos, hoy además adobado con un reportaje gráfico perfecto.
    Nos sumamos desde la nostalgia a esa reunión los que estamos lejos, con el deseo de poder asistir alguna vez en vivo.
    Un abrazo a todos.
    Juan Martín.

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    1. Amigo Juan, eso sería ya el "apaga y vamonos". Seguro que la reunión se terminaría al día siguiente. Si nueve, terminamos a la 1 de la madrugada, un porrón... Un abrazo, Juan

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  5. Excelso Figaro, el de las alas doradas, que nos transporta a la ciudad sultana para que contemplemos, con no disimulada envidia, la reunión de los prebostes, loado seas Andres y que las musas te sigan iluminando. Mil gracias y un abrazo.

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    1. Si alguien tiene que agradecer algo, soy yo, por tener amigos como vosotros. Escribo con ilusión, más que con otra cosa (me refiero a si mejor o peor)En este caso creo que me guía más el corazón, que esa musa, a la que me cuesta mucho trabajo encontrar. Un abrazo, Francisco.

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  6. Me alegra muchísimo que el malentendido de lo de Andrés haya sido para bien. Ya tocaba una noticia esperanzadora. Un beso grande para él.

    Distinto tono emplearía yo para la guarnición del amigo Sánchez. Verduras a secas, sin guarnición. Echatelo de penitencia, hombre.

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    1. Sí, es cierto, nos alegramos mucho.
      A Paquito Sánchez, nos da una satisfacción enorme verle disfrutar con esas "verduras".

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  7. Amigo Andrés, como siempre disfrutamos leyendo tu fenomenal crónica del encuentro en Plateros. Excelente también el reportaje fotográfico que ha colgado Vilas.
    En efecto muy llamativo ese bigote rubio, que perfectamente describes. El hombre de la triste figura está dispuesto a daros muchas tardes-noches de gloria. Tampoco puedo discernir si es natural o sospechosamente teñido para desfilar hoy en el carnaval...
    Recibe un cordial abrazo.

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    1. Cuando nos hagamos un poco má amigos, intentaremos descubrirlo
      Otro abrazo para tí

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