martes, 7 de noviembre de 2023

Celebración del 60º aniversario del curso 1963-64

SESENTA ANIVERSARIO

La despedida tuvo tintes grandiosos. Habíamos disfrutado. Los sentimientos de agradecimiento, alegría y paz por la celebración tenida, estaban exultantes. Solo faltaban que se hubieran unido a nuestro gozo las campanas de la Iglesia de María Auxiliadora, de los Salesianos. No fue necesario, como siempre nos sucede, nuestro elevado tono de voz demostraba el contento interior. Seguro que casi todos los vecinos de la calle se percataron de ello.

El día había comenzado excesivamente gris. Nada importaba. El deseo de llegar lo más pronto posible a la celebración del Sesenta Aniversario de la primera llegada al Seminario de Hornachuelos, superaba, con creces, la inclemencia del tiempo. Tal vez, el cielo quiso poner algo de su parte. Se acompasó a aquel día del 4 de noviembre de 1963. En esa fecha, recordad, llovía estrepitosamente. Sin embargo, en esta ocasión lo hizo con cuidado. Se compadeció de nuestras edades, que no eran la de aquel tiempo. Piadoso, contuvo su precipitación.

A las 12 horas estábamos dentro del Seminario. Abrazos y besos resonaron en aquel pasillo de nuestras andanzas. Cuando aquel efusivo reencuentro hubo terminado, nos dirigimos hacia la capilla.

– Andrés, ¿no viene Manolo Vida? –me preguntó Antonio Caballero.

Yo le comenté que tenía una reunión relacionada con la Migración. Llegaría para el almuerzo.

– ¡Vaya, yo no tenía nada preparado! No me había dicho que faltaría. De todas formas, lo solvento porque tengo tablas para todos los imprevistos.

Al comenzar la Eucaristía, Antonio nos pidió que nos reuniéramos todos alrededor del altar. Así lo hicimos.

Tras las lecturas donde, como ideas fundamentales sobresalían: Dar gracias por los favores recibidos, haced lo que dicen, no lo que hacen y sobre la humildad en el servicio a los demás. Antonio nos invitó a intervenir, dando nuestra opinión sobre ello. A lo que, algunos compañeros, no tuvieron inconveniente en hacerlo.

Finalizada la Misa, donde se demostró la profunda amistad que habíamos llegado a conseguir, a pesar del tiempo transcurrido, nos hicimos la correspondiente foto de familia.



Poco a poco nos encaminamos hacia la Sociedad de Plateros. Esta vez, no la de San Francisco, sino la ubicada en la calle María Auxiliadora.

¡Que alegría inundaba aquel sitio! Nuestras caras eran fieles reflejos de ello. No tuvimos en cuenta el sitio, ni la decoración de las paredes. Lo importante éramos las personas allí reunidas y como tal nos aprestamos a sentarnos donde había sitio. Pronto comenzaron a traer la bebida. A continuación la comida que, según opinión de todos, fue excelente.



Brindamos por las personas enfermas que, a pesar de sus deseos de estar presentes, no pudieron asistir.

No quiero decir nombres, pero es digno de encomiar a aquellos compañeros que, haciendo un esfuerzo mayor, vinieron desde sitios lejanos. ¡Bravo por ellos!

Disfrutábamos como si tuviéramos los años de aquel entonces. ¡Todo resultó genial!

Hubo un intento de entonar algunos de nuestros cantos, pero se hizo algo tarde para aquellas personas que debían realizar un trayecto más largo, de vuelta a casa. Otra vez será.

Por supuesto, el recuerdo al tiempo pasado desde aquel inicio no faltó en las conversaciones. Buen repaso dimos.

La conclusión fundamental, de este nuevo encuentro, fue el considerar que aún tenemos cuerda para rato. Por ello vamos a seguir reuniéndonos siempre que podamos.

VAMOS PALANTE

Córdoba, 7 de noviembre de 2023.
Andrés Osado

domingo, 15 de octubre de 2023

Crónica de la 52ª Reunión Grupo Madrid

Crónica de la 52ª Reunión Grupo Madrid

14 de octubre de 2023
Casa Pepe
Fuenlabrada (Madrid)

“El Ebro guarda silencio
al pasar por el Pilar;
la Virgen está dormida,
no la quiere despertar”.

Todavía resuenan en mi interior una amalgama de sentimientos patriótico-religiosos que me ensanchan el alma: Día de la Hispanidad, Desfile de las Fuerzas Armadas en Madrid, Día del Pilar, en Zaragoza…No en vano fui Mando en la mili (Cabo colorao). Escucho un cornetín de órdenes y me pongo como una avispa. ¡Con deciros que en pleno éxtasis castrense llego a medir unos cinco centímetros más, dada mi marcialidad...!


Acabamos de llegar de Casa Pepe y me pongo a escribir la crónica, después de que Manolo Jurado y Manuela nos dejaran en la misma puerta de casa. ¡Cómo no los vamos a querer!

Llegamos, como siempre, puntuales a la cita. Es una verdadera gozada ver de nuevo a toda la gente. Cari no pudo venir en esta ocasión. Primera puesta al día a pie de barra y las chicas sentadas en una mesa, atendidas por el Jurado para que no les faltara ni gloria. Les comenté a ellos que tenía una lumbalgia desde hace ocho días y que lo único que me faltaba era que echara detrás de mí un homorromántico. ¡Pero he aguantado el evento como un infante!

Pronto pasamos al comedor porque el personal temía una bajada de tensión. Victoriano ocupó su “cátedra” y los demás, arbitrariamente las sillas. Después de elegir el menú, brindamos todos por nuestra vieja amistad, por nuestras ninfas para no se queden en estado, y por todos nosotros, para que nunca perdamos las ganas de comer.

La comida transcurrió como siempre: ora distendida, ora espesa, dada la profundidad de los temas. Por ejemplo, yo parecía un escolar de Primaria escuchando a Antonio López hablar sobre la problemática de Oriente Próximo, a Victoriano exponiendo sus ideas sobre las creencias religiosas, o al Jurado disertando sobre Concilios y Papas. Yo pude exponer tímidamente el único tema que domino: los melones: desde la preparación de la tierra hasta la recolección. Salí airoso cuando Victoriano me preguntó cómo sabía si un melón estaba bueno. Ante esta pregunta capciosa, le contesté con autoridad que la única forma de saberlo era abriéndolo. ¡A mí me va a coger éste, por muy Comandante que sea, no te digo!

Después de los cafés, licores y pipas de Paco nos salimos a la terraza. Pilar nos quería invitar por su Santo. Antonio Porras, con su gracia, naturalidad y nobleza (es más noble que un mulo blanco), se encontraba hinchado y henchido de alegría, como todos nosotros, por el encuentro.

Antes de terminar, estuvimos hablando sobre la próxima reunión navideña y un viaje que vamos a intentar hacer juntos dentro de pocas semanas. Seguimos con las ilusiones intactas. Cada día que pasa el Grupo está más unido porque el espíritu de Los Ángeles ha entrado de lleno en nuestras ninfas.

Foto de grupo en la puerta, abrazos y besos entre todos, y la alegría de haber pasado juntos otro encuentro maravilloso. ¡Y ya van 52!

A todos os deseo,
Paz y bien

Antonio Estepa Romero

martes, 5 de septiembre de 2023

Reunión del G. Córdoba del 31 de agosto de 2023

CRONICA DE LA REUNIÓN CELEBRADA POR EL GRUPO CÓRDOBA EN LA SOCIEDAD DE PLATEROS DE LA CALLE DE SAN FRANCISCO.



Reunión del G. Córdoba del 31 de agosto de 2023

Nuestro amigo Sol quiso contribuir, dentro de sus posibilidades, al bienestar de la Reunión “juevera”. Por lo menos nos obsequió con unos cuantos grados menos en su intensidad presencial.

Buen comienzo. Máxime cuando a la hora prevista estábamos todos los que normalmente podemos asistir. Un buen número. Alguno, a pesar de su deseo, no pudo asistir. La mesa común y frecuente, se llenó al completo. Incluso alguna esquina hubo se ser ocupada. ¡Estupendo!

Nuestro primer recuerdo fue para el compañero Agustín Castro Guerra, que nos había dejado días antes. Rafa Vilas, custodio de nuestras fotos, nos refrescó nuestra memoria, mostrándonos el cómo era de pequeño y como lo veníamos conociendo. Permanecerá en nuestro recuerdo.

La tertulia comenzó por una buena tanda de chistes, que se disparaban a diestro y siniestro. Incluso algún “ahora me toca a mí que llevo esperando un rato” se hacía sentir entre carcajadas. ¡Qué buen empiece! No voy a señalar a nadie porque todos o casi todos intervinieron y repitieron.

Esta vez, pudo asistir Rafa Vilas, sus anteriores intentos fueron solapados por causas externas sobrevenidas.

También causó una gran alegría, sentir entre nosotros a nuestro compañero y amigo Paco Sánchez. Hubo que decirle que se pusiera dos veces en la foto para que se notara su presencia. Me imagino que habrá tenido que comprar ropa mucho más pequeña para vestirse, ya que ha perdido la mitad de su peso. ¡Bien por el! Nos alegramos mucho. ¡Animo monseñor, sigue por ese camino, pero no mucho!

Nuestra amiga Jenny pasó a saludarnos un momento; un compromiso impidió que compartiera la velada con nosotros.

Con posterioridad, como siempre, comenzamos a intervenir con nuestros recuerdos del pasado y repasos del presente. Por supuesto que un resumen de nuestros estados de salud también salieron a la luz.

Causó mayor impresión el relato del percance sufrido por nuestro amigo Paco Moreno y su esposa Isabel. Afortunadamente ya estaba todo casi subsanado, salvo los restos de una cicatriz en la cabeza donde le dieron unos cuantos puntos de sutura a Paco. Todo por intentar que no fuera a mayores la caída que sufriera Isabel en días anteriores. Le deseamos que no vuelva a repetirse algún suceso parecido, dado que este fue el segundo.

Luego seguimos con lo nuestro para no faltar.

Esta vez no hablo de bocatas ya que ese delicioso manjar, al que echamos mucho de menos, se ha retirado de nuestra carta. Bueno algunos se comieron los caramales en el plato y el pan aparte. ¡Qué le vamos a hacer!

Trabajo costó, como siempre, el que comenzáramos a analizar un asunto que teníamos entre manos. No era otro que el de la CELEBRACIÓN DEL SESENTA ANIVERSARIO DEL PRIMER INGRESO EN SANTA MARIA DE LOS ANGELES.

Puestos en faena, no sin gran esfuerzo, se planteó en primer lugar el de por qué tomar el 63 como año de celebración. Se consideró razonable poner una fecha de partida y común, que sirviera como motivo fundamental de tal evento. Era el primer año que volvía a abrirse el Seminario después del arreglo integral que se le había hecho. Por supuesto quien no lo considere conveniente que organice otro para la fecha que considere oportuna.

También se debatió sobre el lugar donde celebrar el almuerzo.

Como siempre, aunque con esfuerzo, tomamos los siguientes acuerdos:

1.- Celebrar una Misa en el Seminario San Pelagio, que podría ser a las 12 horas. Por supuesto concelebrada por nuestros compañeros Manolo Vida y Antonio Caballero.

2.- Sobre las 14 horas, tendríamos el Almuerzo en la Taberna de Plateros de la calle María Auxiliadora, frente a Los Salesianos. Ya hablaremos con la taberna y diremos menú y precio. Dado que ya sabemos los gustos de todas y todos, no hará falta perder mucho tiempo en abrir debate sobre menús y precios. Elegiremos el más conveniente de los que nos ofrezcan.

3.- El día que entramos por primera vez al Seminario, este año cae en sábado. Se vio como favorable el celebrarlo el mismo. Por lo tanto, será el 4-11-2023.

Por supuesto si alguien tiene algún lugar mejor, que se ponga manos a la obra y nos lo resuelva. Ya sabéis que siempre es bien venido y casi una obligación que no siempre los mismos se comprometan a llevar estos asuntos. Esto es una cosa de todos y se requiere el esfuerzo común. Alguien dijo que dejemos de estar sentaditos en nuestra silla a esperar que los demás nos resuelvan todo. Este es un asunto que también se debatió.

De nuevo otra vez volvimos a contar nuestras cosillas, nuestras vivencias y todo aquello que se nos venía a la mente.

Excelente noche la de este último jueves del mes de agosto. Con la fresquita nos fuimos marchando para nuestros hogares.

Carlitos comunicó que la lotería ya está disponible, como todos los años, en el mismo establecimiento.

¡Hasta el próximo día!

¡Tened cuidadito!


Córdoba, 3 de septiembre de 2023

Andrés Osado

sábado, 8 de julio de 2023

Crónica de la 50ª Reunión Grupo Madrid

Reunión del Grupo Madrid en la casa de Antonio López Arenas

Madrid, 1 de julio de 2023

“A San Fermín venimos, por ser nuestro Patrón…”

Con seis días de retraso, por motivos familiares, me pongo a escribir la crónica número 50. Le pido a San Fermín que nos eche su capotico para que nos proteja de todos los astados que andan sueltos por la vida.


La convivencia veraniega en el palacete de Antonio fue un rotundo éxito, como siempre. No sé que tiene este aldeano prieguense que nos tiene a todos ganados. Su extrema generosidad con nosotros consigue siempre que nos sintamos como en nuestra propia casa. Literalmente. Antes de seguir deseo manifestar que nos acordamos de los que hicieron “rabona” o “novillos”. Por esta vez no le vamos a endiñar un cinco en conducta, pero ya están fichados. Sabemos que las ausencias estuvieron justificadas, Cari, en Córdoba, y Antonio Porras y Pilar cumpliendo con el rol de abuelos. Andrea y yo acabamos de aterrizar en Móstoles procedentes de Torrejón de Ardoz.

Manuel y Manuela nos recogieron a la hora señalada en el punto de encuentro. Tenemos que agradecerles su disponibilidad. El coche de nuestro Comandante en Jefe estaba ya aparcado debajo de un frondoso árbol. A este hombre no le deja vivir la responsabilidad, o la Coronel. Se rumorea que está perdiendo muchos grados en el mando. ¡Habladurías! Lo que pasa es que sabe delegar y deja a un lado el inútil autoritarismo castrense. La sección femenina, y no lo digo con doble sentido, está más capacitada que nosotros para gobernar.

Enseguida nos encontramos todos pululando, cuan moscas cojoneras, alrededor de la mesa para ir haciendo boca y ponernos al día de nuestras vidas. Le pregunté inquisitoriamente a Victoriano por las cervezas 0/0 y rápidamente me calló la boca diciéndome que esta vez había stock suficiente. ¡Qué bien mandao es mi niño…!

Manuel Jurado, con su precioso delantal, regalo de Vale, asumió rápidamente su rol de chef y enseguida empezó a montar con destreza el escenario buscando el ángulo exacto para que el sol no hiciera estragos. Urge la compre de un gorro alto de cocinero, tipo Monza.

Primeros chapuzones antes de hacer buena cuenta de los rollitos de primavera, mi mujer me riñó porque me los estaba comiendo con pan, -mira tú que parche-, langostinos, choricitos y unos secretos que quitaban el sentío. El Jurado, incansable, demostró una vez más su alta preparación para dar de comer al hambriento. El trasiego de platos no envidiaba a la cocina del Ritz. No faltó los afamados sorbetes de Antonio. De postre, una voluminosa y escurridiza sandía que terminó en el suelo sin poder evitarlo Andrea. Antonio, con el sigilo de una leona en plena cacería, se ausentó durante un tiempo. Cogió el coche y se fue a comprar unos deliciosos conos de helado. ¡Está en todo este tío!

En la sobremesa, como siempre, hablamos de muchos temas. En esta ocasión tratamos, en ciertos momentos con acaloramiento, el de Razón y Fe. ¡Casi nadie al aparato! Cada uno, con total respeto y libertad, manifestó lo que pensaba al respecto. Se demostró una vez más que cuando existe buen rollo se puede hablar de todo. Antonio López abrió para nosotros su despacho jurídico y nos estuvo respondiendo y aclarando nuestras dudas caseras con pedagógica precisión. En este Grupo no falta de ná: Cocineros, Juristas, Degustadores… y unas ninfas que quitan el sentío.

Para rebajar la ingesta y prepararnos para la nocturna, nos zambullimos en la piscina como juguetones delfines. Como consecuencia de la profunda conversación teológica, el Jurado emuló magistralmente a Juan el Bautista y bautizó por inmersión a Victoriano, a pesar de los peligrosos manotazos de éste. Celebrado el bautizo, y henchidos de alegría por la conversión de nuestro Comandante, nos hicimos unos largos sobre el terreno y nos dirigimos a tierra firme para preparar el segundo asalto.

Nos encontrábamos tan bien que no sabíamos como levantar las posaderas. Enseguida recogimos la mesa, se limpió el lugar y nos dirigimos hacia los coches, no si antes desearnos, con sentidos abrazos, un feliz verano.


Dimos las gracias a Antonio por acogernos de nuevo en su casa y hacernos pasar otro día inolvidable.


El próximo encuentro, de momento, sine die. Andrea y yo os deseamos a todos todo lo bueno que os merecéis.

Un fuerte abrazo.

Paz y bien.


Antonio Estepa Romero

domingo, 2 de julio de 2023

Reunión del G. Córdoba del 29 de junio de 2023

CRONICA DE LA REUNION CELEBRADA POR EL GRUPO CÓRDOBA EN LA SOCIEDAD DE PLATEROS DE LA CALLE DE SAN FRANCISCO.


Córdoba, 2 de julio de 2023


Somos todos tan puntuales, que nos resultó extraña la ausencia de alguien o algo. No lo digo por Carlitos que ya nos tiene acostumbrados a apariciones de sorpresa (luego las comentaré) Esta vez lo que faltaba a la cita era el portón de Plateros. Efectivamente, estaba cerrado a cal y canto. Las dudas, de todo tipo, cundieron entre los presentes. Fieles, permanecimos expectantes.

Sobre las ocho y veinticinco apareció Jesús, quien nos sacó de dudas: “Abrimos a las ocho treinta”

Cuando, por la mañana, reservé la mesa, no se me comunicó el cambio de horario. No hay problema.

Mientras esperábamos, Carlitos, nos comunica, por teléfono, que no va a poder presentarse. ¡Qué le vamos a hacer, otra vez será!

Ya dentro, nos aprestamos a recuperar el tiempo perdido. Lo primero fue calmar la sed. Haber estado treinta minutos, aguantando esos casi cuarenta grados, había mermado nuestros depósitos líquidos. Tuvimos la suerte además de los allí presentes, con la asistencia de Paco Nieto. De esa forma pudimos comprobar su estado de salud. Como no, la alegría de haber podido contar con Rafa Raya, llegado allende los confines de nuestra Andalucía.

Pablo, que celebraba su santo, nos invitó a una primera ronda de líquido y viandas. Brindamos a su salud y nos aprestamos a iniciar el agradable y deseado coloquio.

Como siempre, Pacomo, tiró de hemeroteca digital y nos mostró qué hicimos, ese mismo día, pero de años anteriores.

La conversación derivó en quienes, de nuestros superiores, de aquellos tiempos, continuaban vivos. Claro ello supuso el análisis de sus comportamientos. Que hubo para todos los gustos, por supuesto, análisis realizados sin animadversión alguna. Aderezados de alguna que otra anécdota. Diversos temas surgieron y nos divertimos con ellos.

En un momento determinado, como si de una aparición se tratara, se infiltró entre nosotros Carlitos. ¡Sorpresa! Es que es así, le gusta que su presencia se haga notar de forma espectacular, como si de un mago se tratara. Bienvenido fue.

Así seguimos durante un entrañable rato, dando cuenta, no de los bocatas de “caramales”, sino de diversas tapas.

Mira por donde esta vez cundió la elección de habitas y ajetes. Yo le cedí mi huevo a Pablo. EHHHHH, mucho cuidado. Es que mis habitas llevaban huevo y los ajetes no. Por eso de la cesión. ¿Ha quedado claro?


Así llegamos a la hora de la foto final. Unos nos encaminamos para nuestras casas. Bueno, menos cinco valientes.

Tras la foto en la entrañable fuente del Potro, nos encaminamos un lugar incierto, por lo menos para mí. Dado que casi todo estaba cerrado, nos plantamos, tras una ardua caminata, en la Magdalena. Allí se despidió Diego. Joder un poco más y llegamos a Alcolea.

Allí otro rato de charla, aderezado con unas copitas.

Ya cerrando el bar, nos despedimos y cada mochuelo a su olivo.

Rafa Raya, Antonio Martínez y un servidor, desandamos el camino, menos mal que, por la Rivera, corría un vientecito algo fresco. Llegamos casi hasta la Torre de la Malmuerta (el que iba muerto era yo) donde estaba el coche de Rafa Raya, en el que muy amablemente, nos llevó a casa de cada uno. Otra buena noche. Esperamos la siguiente.

Vamos palante.

Andrés Osado

P.D. Si algo se me olvida, ponedlo en comentarios.

Cuidaos mucho y sed felices.

miércoles, 31 de mayo de 2023

Rafael Serrano Elías in memoriam

RAFA

Querido Rafa, servidor y amigo de todos. Sí, simplemente Rafa, porque así de humilde eres.

Antes, desde esta mañana temprano, en la que apenas si he conciliado el sueño, no podía escribirte. Estaba sintiendo un dolor inmenso, de esos de los que sólo algunos sabemos. Tu fallecimiento me ha removido, nuevamente, los cimientos de mi interior, al igual que con los más recientes de la hija de Antonio, Mateo (perdonad ahora con las prisas no recuerdo los nombres de sus madres, pero también están aquí presentes) y de nuestra Carmen.

Afortunadamente, mi Merche, me ayuda en momentos así y me da fuerzas para seguir adelante. Alguna vez lo hablamos tú y yo.

Ahora sí puedo, aunque con lágrimas en los ojos. Es el momento de darte las gracias por ser como eres. De servir sin esperar, de sonreír, de ser fiel a tus sentimientos sin herir a nadie… ¿quieres que siga? Tengo más que decir sobre ti. Aún estoy esperando que digas no, a alguna solicitud de ayuda que se te haya pedido. Si, también de la firmeza que has demostrado ante tu enfermedad.

Una vez nos pediste ayuda:

-Andrés, estoy mal, pedid por mí.

Pues si, Rafal, no faltaron las oraciones por ti. Creo que, a Santa María de los Ángeles, le estuvieron pitando los oídos a cada momento. Otros, te enviamos nuestra ayuda en forma de amor, de fuerza, esperando a que nos dijeras algo para cumplirlo inmediatamente. Positivamente creo que, la fuerza común, también tiene sentido.

Muchos de los que hemos disfrutado de ti, en esa taberna de Plateros, aunque nos llevaras dos años de tu entrada en el Seminario, nos hemos sentido prendados de tus sentimientos, de tu grandeza, de tu amor, de tu servicio, de tu alegría. Menos mal que vas a seguir estando entre nosotros, querido Vicariano. Querido amigo de los Jueves fin de mes en Plateros.

Por cierto, el jueves del mes de mayo, lo hemos trasladado al jueves, día 1 de junio. Allí estaremos todos juntos.

Gracias, amigo Rafa.

VAMOS PALANTE

Córdoba, 30 de mayo de 2023
Andrés Osado








Navidad 2022

martes, 18 de abril de 2023

XXVII Reunión de Primavera

XXVII REUNIÓN EN EL SEMINARIO DE SANTA MARIA DE LOS ÁNGELES

Hornachuelos, 15 d abril de 2023

Los sinceros y emocionantes abrazos de despedida denotaban que, el nuevo encuentro, esta vez en el Seminario de Hornachuelos, había dejado una nueva huella en nuestros corazones. Más bien debería decir que, volvió a confirmar aquella que se produjo años atrás. Volvimos a ser esos niños que correteaban por el Palo Banderas, La Cruz, La Fuente de los Tres Caños, El Campo de Futbol.

¡Ay el Campo de Futbol¡

Clica sobre la foto y accede a la galería

La mañana se había despertado radiante.

–Rafa, ven, mira la salida del Sol –le increpé al Vilas, que había dormido en mi casa.

–Perfecto, voy a por la cámara para grabarla, será lo primero que aparezca en la película de este día.

Manos a la obra y quedó grabado.

Así comenzamos el día tan esperado.

Casi con puntualidad espartana (como suele decir nuestro compañero Antonio Estepa “Bronco” salimos para Hornachuelos. Tras una parada, con el fin de acallar los acordes de hambre emitidos por nuestras tripas, tomamos el camino de Santa María de los Ángeles. Hablando de ángeles, a ellos tuvimos que encomendarnos además de Ginés, Manolo Vida y Ángel el conductor, para que las cancelas estuvieran abiertas. Afortunadamente gracias a sus pesquisas tuvimos el paso franco.

Poco duró el frugal desayuno que nos tomamos, incluidos los churros. El camino, con sus alegres trotes, se encargó de favorecer la correcta trituración y posterior digestión de lo ingerido. Fundamentalmente, ese camino contribuyó a convertirnos, en esos niños emocionados que tanto tiempo atrás lo recorrimos.

Presté atención. Todas las conversaciones, rememoraban aquel momento. ¿Había pasado el tiempo o había retrocedido? ¡Cuantos sentimientos de nostalgia, ilusión y esperanza aparecieron!

Por un momento, un paisaje nos devolvió a la realidad.

¿Ese es el campo de Futbol? ¿Qué le ha pasado?

Simplemente nos mostró que por el, también los años habían pasado. Alguna barriga que otra, seguida de demasiadas arrugas, habían trasformado su apariencia.

Afortunadamente la niñez en la que nos habíamos sumergido nos hizo volver a verlo como antes:

¡Allí estaban las porterías! ¡Era totalmente llano!

Todo solucionado en un abrir y cerrar los ojos.

Llegamos, incluso a ver el agua correr por aquel surco profundo del lado derecho del camino y el agua del pozo reflejar las nubes del alto cielo.

Tras la curva, esa del Palo Banderas, El Bembézar se mostró majestuoso ante nosotros. Menos mal que le habían maquillado su apariencia. Estaba radiante, gigantesco, aunque no tanto como lo teníamos impreso en nuestra infantil retina.

Poco a poco fuimos introduciéndonos en el patio de nuestro antiguo seminario. También estaba reluciente hasta la altura de la primera planta. Será mejor no mirar más alto. A partir de la primera planta no había pasado los años, quienes habían pasado eran la barbarie y la desconsideración.

Pero afortunadamente, nosotros a lo nuestro. A recordar o, mejor dicho, a hacer presente los momentos. A vivirlos tal y como fueron.

Fuimos derechos a la Capilla. Estaba igual, o así lo hicimos realidad. ¡Es tan potente nuestra mente! Antonio Luna, como debía ser, nos dijo unas palabras de bienvenida y nos conminó a que ya empezáramos a preparar el siguiente encuentro. ¡Más fuerte Antonio! Armado de valor y sin necesidad de púlpito, desplegó su torrente de voz, acallando reproches. ¡Bravo por Antonio!

El ruiseñor de las cumbres, de Priego de Córdoba, también llamado “El Vilas”, como si de un sábado cualquiera de aquellos tiempos se tratara, entonó, emocionado el “Salve Regina” Una sola voz volvió a resonar en aquel recinto. Esta vez, afortunadamente, sumaron sus voces todas nuestras compañeras de viaje:

¡Sí, porque allí, no faltaba nadie!

Alguna lágrima que otra, dejó entrever en algunos rostros, el fruto de la emoción que embargaba los corazones.

Según se nos había dicho, en varias ocasiones y por varios responsables de aquel recinto, debíamos considerar aquella casa como si fuera la nuestra.

El primer paso provocado por la amabilidad de Cristóbal, que nos abrió las puertas del Seminario y de la capilla, se dio con toda amabilidad. Se le notaba, en su alegre rostro, que para nosotros era algo importantísimo en traspasar aquellos muros.

Ahora faltaba dar el segundo paso (este lo habíamos dado unos pocos afortunados hace algunos años) Era el poder ver las ventanas, por donde tirábamos aquellas morcillas y chorizos que resultaban ser incomibles.

¡Vamos pues!

Pero al abrir la puerta una figura blanca, pero blanca, nos cortó el paso: blanca de tez, blanca de barba y blanca de túnica. No llegué a vez los zapatos o sandalias, porque con eso tuve bastante.

¡Por aquí no se puede pasar! ¡Están invadiendo la intimidad de este lugar!

En este caso, su voz no sonó blanca, sino todo lo contrario.

Pobre personaje, no entendía que aquello era algo que pertenecía a lo más íntimo de nosotros. Tampoco comprendía que él y solo él estaba perturbando nuestra intimidad. Nuestros más íntimos sentimientos.

¿Dónde habían quedado esas palabras de que consideráramos aquello como nuestra casa?

La figura blanca se desvaneció tras la puerta, que truncó nuestro deseo.

Quedamos tristes por algunos momentos. A decir verdad, yo pillé un cabreo descomunal. No por mí, pues ya lo había visto, sino por quienes no pudieron verlo. Afortunadamente, ese cabreo, se pasó enseguida. Comprendí que ante la insensatez no se puede hacer nada. Quedaba mucho día para seguir disfrutando de la amistad.

Bajamos hacia la zona de la sala de juegos y la piscina. Allí vimos a unos hombres que estaban con sus tareas correspondientes. Se alegraron mucho al vernos. Estuvimos hablando con ellos. Por supuesto en momento alguno sintieron que estábamos invadiendo su intimidad. ¡Qué diferencia!

Algunos, los menos averiados, bajaron hacia la Cruz. Vinieron contentos.

A las una y media abandonamos el Seminario. Aún nos quedaba disfrutar de un excelente almuerzo y más diversión, en el Restaurante la Cañada Verde.

La comida estaba riquísima:

1.- A elegir entre: Gazpacho, ensalada o paella.

2.- Bacalao en salsa o Estofado de carne de monte

3.- Postre: natillas o fruta. El Pan y una bebida.

Bueno trato le dimos a las viandas, ya que estaban riquísimas.

¡Que rato más alegre echamos!

El sitio contribuyó a crear un excelente clima. Fuimos muy bien tratados, aunque comprendimos que éramos muchas personas de golpe. Nuestro sincero agradecimiento a la "Cañada Verde".

En una reunión de las nuestras no puede faltar la característica, el sello que le da el marchamo de “Denominación de Origen” Este no es, sino que Fili o Bronco nos deleiten con una de sus excelentes demostraciones o verificaciones de un hecho real. Dicho y hecho.

En este caso José María Rivera (Fili), actuó como magistral telonero precedió en la palabra a Antonio Estepa (Bronco) y presentó a este último para que nos deleitara con su último descubrimiento científico.

Antonio estuvo genial, como siempre. ¿Cómo puede no reírse cuando ve a todos los de su alrededor troncharse de risa?

Nos hizo pasar un rato inmejorable. Claro, hasta en que la próxima lo supere. Bravo, Antonio.

Poco a poco el sol de la mañana, el que Vilas filmó, se fue despidiendo también.

Hasta la próxima.

Que sigamos queriéndonos

Andrés Osado
Córdoba 18 de abril de 2023

viernes, 31 de marzo de 2023

Reunión del G. Córdoba del 30 de marzo de 2023

CRONICA DE LA REUNION CELEBRADA POR EL GRUPO CÓRDOBA EN LA SOCIEDAD DE PLATEROS DE LA CALLE DE SAN FRANCISCO.

Aunque con quince días de retraso, “Los idus de marzo” hicieron acto de presencia.

Conforme el día se iba cargando de vivencias, una maraña de sensaciones más o menos juguetonas, alteraban el ritmo de mis emociones según saltaran en un sentido o en otro.

—¡Menos mal que luego tenemos la reunión de Plateros! —decía para mí.

— Allí con los compañeros lograré organizar todo mi galimatías interior.

Efectivamente, tras los abrazos, todo comenzó a asentarse. La alegría del encuentro limpió todo lo que estorbaba.

Cervecitas, brindis y algún chiste que otro, entonaron el ambiente.

Sin embargo, “ellos” revoloteaban a nuestro alrededor.

Diversos temas alimentaron, aparte de las buenas viandas que nos metimos entre pecho y espalda, una agradable y distendida tertulia.

Pronto, como no, surgió el tema principal que estos días nos traemos entre manos. Por supuesto el Encuentro de Primavera.

Estuvimos contando las personas que se habían apuntado al evento. Fundamentalmente lo referente a quienes iban en el autobús. Todo muy bien llevado por nuestro querido compañero Manolo Sepúlveda.

¿Y los autobuses ya están reservados?

Y lo que tenía que pasar, pasó.

Se hicieron presentes “los idus de marzo”, alterarando la paz que allí reinaba. Si no los habíamos invitado ¿qué hacían allí?

Menos mal que pudimos contra ellos y después de nuestros clásicos acaloramientos, reinó la concordia y no hubo derramamiento de sangre. Todo se solucionó.

Luego, como si nada y previa retirada de una bolsa de plástico colocada encima de la mesa, nos hicimos la foto de rigor.

Muy encarecidamente acordamos que la colaboración de todos en el día del encuentro debe ser prioritaria para el buen funcionamiento de todo. A ser posible, que nadie escurra el bulto.

Con toda armonía y cariño fuimos pagando y nos despedimos con un fuerte abrazo. Bueno alguien hizo un “simpa”. Menos mal que al día siguiente lo solucionó, como no podía ser de otra forma. Un lapsus lo tiene cualquiera.

Por favor, cumplamos y colaboremos

Que seamos felices

¡VAMOS PALANTE!

Andrés Osado Gracia
Córdoba, 31 de marzo de 2023

sábado, 18 de marzo de 2023

Crónica de la 50ª Reunión del Grupo Madrid

CRÓNICA DE LA 50º REUNIÓN DEL GRUPO DE MADRID


Restaurante Casa Pepe - Fuenlabrada

Ante las pocas ausencias de nuestro gran cronista oficial Antonio Estepa, siempre me he resistido a actuar de sobresaliente. Es un “marrón” importante sustituir al enorme Maestro con la plaza llena a rebosar. Además, ya ha demostrado en varias ocasiones, que puede cuajar una gran faena en “diferido” y salir por la puerta grande a hombros de la afición.

Como si todo esto fuera poco, atesora Antonio esa gracia chispeante, ese puntito de humor que sólo él sabe trasmitir y que hace de sus crónicas todo un placer leerlas. Es un “arte” con el que se nace, reconozco que yo no lo tengo y que además sería un error grave tratarlo de imitar.

Seguramente la raíz del problema está en mí. Me tiene que salir muy de dentro y encontrar alguna motivación extra para coger el boli, mi cuaderno de notas y enfrentarme a la dura faena. Quizás en esta ocasión me acompañó ese plus que necesitaba, pero no adelantemos acontecimientos, trataré de contar los hechos en orden cronológico.

La noche anterior nuestro Comandante en Jefe, Victoriano, me pasó la Orden del día con la lista de asistentes y el horario para celebrar el encuentro de vicarianos de Madrid en Casa Pepe en Fuenlabrada, la que viene siendo ya nuestra sede social. La hora prevista para el aperitivo era a partir de la una y cuarto, a continuación, pasaríamos al comedor donde ya teníamos reservada mesa, gracias a la intervención nunca suficientemente valorada, de nuestro amigo Paco Ruiz Roldán.

Aparcábamos nuestro coche junto a la puerta de entrada del restaurante, cuando nos dimos cuenta que en paralelo, acababa de terminar la maniobra Victoriano, a su lado Consuelo y en el asiento trasero Caridad Cristóbal. Inmediatamente nos saludamos con los abrazos de rigor. Pensábamos que éramos los primeros en llegar, pero al abrir la puerta de entrada, nos dimos cuenta que ya estaban cogiendo sitio en la barra Antonio Porras, su mujer Pilar y la agradable sorpresa de la presencia de Antonio Rodríguez y Paqui. Los abrazos y las emociones apenas contenidas duraron unos minutos.

Antonio Rodríguez me había manifestado por teléfono su deseo de asistir a algún encuentro en Madrid, porque tenía ganas de saludarnos y pasar unas horas con nosotros. Nos ha hecho felices la presencia de ambos después de tanto tiempo. Dentro de lo posible hemos tratado de animarlos. Es muy buena señal que hayan querido venir a esta comida desde Segovia y que también se hayan apuntado al encuentro en el Seminario. Ojalá poco a poco puedan ir encontrando consuelo en sus vidas, aunque el dolor siempre estará dentro de sus corazones.

Estábamos degustando los primeros tragos de cerveza cuando llegaron Paco Ruiz y Vale. Los aperitivos de paella y estofado de patatas con costilla hicieron de buen acompañamiento a las cervezas y los vinos. Nos dimos cuenta que faltaba Antonio López Arenas; al rato se presentó y para compensar la tardanza se tomó un vino y un plato de paella sólo para él.

Una vez acomodados en la mesa del comedor y que el camarero tomó nota de los platos solicitados, lo primero fue levantar las copas y hacer un brindis por nosotros y por los ausentes Antonio Estepa y Andrea. A continuación, otro brindis por los amigos que ya no están entre nosotros: Antonio Crespo, Carmen Yagües, Elia Rodríguez y Agustín Fernández.

El revuelto de setas, el ánfora de sopa, con excelente carga de profundidad como demuestran las fotos, a continuación, el cachopo, el entrecot y la lubina fueron los platos de más éxito. Cerramos con flan, puding, helado o torrijas. Cuando estábamos tomando el café, se presentó Caridad con una ensaimada de nata. Hicimos un último esfuerzo, casi no había sitio para tanto...

La charla entre platos, como en otras ocasiones, fue transcurriendo entre anécdotas del Seminario, también de la mili y hasta de reformas en la comunidad de vecinos. Visualizamos algunas fotos para el recuerdo y aclaramos dudas con la consulta de las efemérides a la vista.

Era necesario un digestivo, así es que disfrutamos de un rato más de conversación en la terraza. A continuación la foto de todo el grupo y los abrazos de despedida, quedando todos emplazados para el encuentro en Hornachuelos.

Amigos, permitidme una última reflexión. Parece que “esto” va muy rápido: Tratemos de aprovechar las oportunidades que se nos presenten para pasar ratos juntos. Este nuevo encuentro en Hornachuelos será uno de ellos. Disfrutémoslo. Como decía el filósofo Epicuro de Samos: Vivamos cada día una vida sencilla y autosuficiente, compartiéndola con los buenos amigos.

Un abrazo fuerte y mucha Salud para todos. Hasta pronto.

Móstoles 19 de Marzo del 2023.
Manuel Jurado Caballero

lunes, 27 de febrero de 2023

Reunión G. Córdoba 23 de febrero de 2023

CRONICA DE LA REUNION CELEBRADA POR EL GRUPO CÓRDOBA

Sociedad de Plateros de Córdoba
Calle de San Francisco

Antonio Martínez y yo habíamos quedado a las diecinueve treinta en el autobús de la Línea 3. Así fue. Dos paradas más adelante, sin tenerlo previsto, se subió Antonio Gómez. El destino quiso que, otras dos paradas más se subiera Juan Villén. Por supuesto, no tuvimos que preguntar hacia donde se encaminaban. Seguro que coincidiremos alguna vez más, yo así lo deseo. En la parada Del Portillo, dimos por finalizada nuestra estancia en el bus.
Haciendo la “esquina” de la calle San Francisco, todo feliz y contento, nos aguarda Carlitos.
Como de costumbre, a las veinte en punto, se abrió el portón (no de los sustos sino de la alegría)
Al poco tiempo ya estamos todos sentados con la ilusión de siempre que, desde lo más íntimo de nuestro corazón, se reflejaba en nuestros rostros.


Nuestro primer recuerdo y brindis, como no podía ser de otra forma, fue para nuestro querido amigo Agustín. Durante un buen rato, expusimos nuestras impresiones sobre él. Valoramos, fundamentalmente la entereza que demostró ante esa enfermedad que iba deteriorando su cuerpo. Nunca escuchamos una queja, sino todo lo contrario. Quedó suficientemente ensalzada la gran lección que nos ha dejado. Paco Raya, nos hizo un pequeño resumen del funeral de nuestro querido Agustín.

¡GRACIAS, AMIGO AGUSTÍN!

Como a él le hubiera, pronto empezamos con nuestra tertulia distendida. Mejor debería ser calificada como verdaderamente cordial y entrañable. La reunión anterior, estaba dando sus frutos.
Mi más sincero agradecimiento por el comportamiento demostrado. En un momento me encontré pensando en aquellos inicios de Plateros. Por fin, estábamos retornándolos.
Hay que resaltar un hecho importante. A criterio de la nueva dirección de Plateros, ya no van a servirse “bocatas de camarales”. A partir de ahora, habrán de ser los platos indicados en la carta. Pues no sucedió nada. ¿Pensáis que se alteraron nuestros gustos? ¡Totalmente no! Si no había bocatas, tiramos de agudeza gastronómica y se pidieron medias raciones de… “camarales”. ¡Todo solucionado! Por supuesto aumentaron las degustaciones por otros platos.
Un hecho importante es que pudimos bromear sobre el equipo Barcelona, sin que hubiera piques. Eso es importante, la amistad por encima de todo. Incluso no pasó nada cuando quedó eliminado. Otro día le tocará al Madrid.
Lo cierto es que ironizamos de todo y por todo.
Dado que este año se cumplen los sesenta años en que estrenamos en recien remodelado Seminario de Santa María de los Ángeles, nuestro amigo Diego hizo la propuesta de que se fuera pensando en actos que podrían celebrarse durante este año. Por supuesto el primero será el Encuentro de Primavera. Las ideas se las podemos mandar a nuestro amigo Antonio Luna. Por supuesto también al “Insigne Anotador de Acontecimientos, nuestro amigo Manolo Sepúlveda.
Entre bromas y historietas y chascarrillos, también hubo lugar para una reflexión seria de nuestra situación vital. Nos hicimos conscientes de los amigos que faltan y de las enfermedades que nos vienen haciendo conscientes de la edad que ya soportan nuestros cuerpos. Quedó claro que ello no debe ser impedimento, en la medida de lo posible, para no seguir PALANTE.
Creo haber reflejado lo acontecido.
Si alguna cosa me he dejado en el tintero, que alguno de los asistentes, lo indique en “comentarios”
Que tengamos buena salud y se nos vayan curando esos pequeños achaques.
Sed felices y vamos palante.

Andrés Osado Gracia
Córdoba 26 de febrero de 2023