CRONICA DE LA REUNIÓN DEL GRUPO DE CORDOBA, CELEBRADA EN PLATEROS QUE, CON MOTIVO DE LA VISITA DE FRANCISCO CÉSAR A CÓRDOBA, SE ADELANTÓ AL DÍA 12 DE MAYO DE 2026
Veni vidi vici.
¡Qué mejor expresión puede ser dedicada a César!
Con su llegada, debíamos vencer a ese largo Rubicón, preñado de tiempo.
Así lo hicimos. Adelantamos, sin dudarlo, la reunión de los “jueves fin de mes” para encontrarnos con nuestro querido amigo Francisco César.
Muchos no lo habíamos visto desde nuestra estancia en el Seminario de Santa María de los Ángeles de Hornachuelos. Otros habían tenido la suerte de visitarlo en El Escorial, San Sebastián o Irún.
Constituyó un momento de alegre emoción, adornado por los sonidos de los abrazos.
Él estaba radiante de alegría. Mejor debería decir que, el ambiente rezumaba júbilo por todos lados.
Allí, junto a la vitrina, dedicada fundamentalmente a Andrés Luna y a través de él a quienes nos han dejado, nos dispusimos a disfrutar del momento.
Quienes pudieron, a pesar de las distancias, acudieron. En realidad, de una forma o de otra, todos estábamos presentes.
Como siempre, comenzamos a exponer, con la misma ilusión, los momentos vividos. Esta vez con más enjundia que en otras ocasiones. Debíamos ponernos al corriente con gran avidez.
Luego, en cumplimiento de la tradición, debíamos entronizar, con el “Solideo Vicariano” a quienes se incorporaban como nuevos miembros, so pena de no poder hablar ni comer –menudo castigo–. Se lo pensaron y aceptaron, como es justo y necesario.
En primer lugar, le fue impuesto a Francisco César. Luego le tocó el turno a Juan Ortiz. Finalizado el acto, pudieron comer y por supuesto, seguir bebiendo. De ello estoy seguro porque entre parrafada y parrafeaba –creo que Francisco César perdía algún turno de picoteo– le daban bien a los "caramales" y otras delicias. Como dije antes, ya se habían aplacado con cerveza y vinillo. ¡Qué le vamos a hacer!
No faltó de nada. Esta vez finalizamos con postre, café y una copia. ¡Si hay que ir se va…!
Pasamos un rato genial. Existió una auténtica unión y deseo de comunicar nuestros sentimientos. No hubo el más mínimo reproche. No me cansaré de repetir la perfecta sintonía que reinó durante todo el almuerzo.
Francisco César no ha dejado de repetirme lo bien que se ha encontrado entre nosotros. Nos daba sinceramente las gracias.
Bello recuerdo, de la reunión, atesoraremos en nuestros corazones.
Personalmente os doy mi sincero agradecimiento. Más aún a quienes vinisteis de la diáspora. Por supuesto hubo quienes no pudieron estar, a pesar de sus deseos. Por eso, ya dijimos que todos estábamos allí.
Algunos de los compañeros asistentes tuvieron que marcharse antes de que nos hiciéramos la foto en la calle. pero en la galería de fotos queda constancia de su presencia.
Afortunadamente nos quedan ganas como para seguir celebrando reuniones.
Hasta la próxima
Sed buenos y mucha salud.
Córdoba 13 de mayo de 2026
Andrés Osado Gracia
No hay comentarios:
Publicar un comentario