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lunes, 11 de abril de 2016

La gran comunión anual

Sea por el calor que da lo más cercano, por la emoción que le ponemos al asunto, y las ganas que tenemos de que todo salga bien, sea, más que nada, por la abnegada y sufrida labor de los organizadores, el caso es que parece que cada vez nos superamos.

Así ha sido este año. Sin desmerecer, por supuesto, a ninguna de las reuniones anteriores -creo que veintidós-, ésta de Baena ha resultado, a mi entender,  la más completa: la que más personal ha congregado, y dispuesto de una organización rayana en la perfección. Sin entrar -por no dilatar mucho- en más detalles mencionaré el máster acelerado de enología, la calidad y el buen servicio de los entremeses y la elección del salón restaurante, ni demasiado pequeño ni demasiado destartalado, lo justo para los que éramos. Tanto, que estoy en la creencia que la dimensión y disposición del salón ha propiciado que, por primera vez, un servidor vuelva a casa completamente satisfecho de haber podido conversar un buen rato con cada uno de los asistentes. Sin dejar atrás a nadie.

Por lo tanto, vaya por delante mi felicitación más sincera a Antonio Bazuelo y al Luna, principales artífices del evento. Así mismo, quiero enviarles la más afectuosa bienvenida, en nombre de todos, a los recién incorporados, Paco Ruiz Roldán, Manolo Jurado Caballero, Antonio Adame Rodríguez y Paco Zurita Andújar. Si ha habido alguno otro que se dé también por aludido.

Y dicho esto, me gustaría comentar con todos vosotros algunos aspectos de estas reuniones que podrían ser "mejorables".

Por designación propia me convierto en portavoz de un nutrido grupo de compañeros que creemos que el nuevo formato de celebración de nuestros encuentros anuales -léase Montilla y Baena- se aleja un poco del espíritu de hermandad y comunión con el que vieron la luz veinte años atrás. El diseño actual es muy parecido, por ejemplo, a las celebraciones de aniversarios que realizan los maestros o los médicos con sus compañeros de promoción, pongo por caso. Demasiado convencional. Y lo nuestro no es lo mismo. La emoción que yo siento con vosotros tiene poco que ver con la de sentarme a comer con un antiguo compañero de la Facultad de Medicina. Muy poco. Nosotros somos más que eso. Somos como hermanos de fatigas, ¡coño ya!. Por ello nos gustaría recuperar nuestras señas de identidad de siempre para estas reuniones: la comida casera compartida, el auto servicio, la libre circulación de criaturas de aquí para allá, la informalidad entendida como libertad de protocolo... Sin que ello resulte en conflicto con la comodidad que merecemos por edad, sexo y condición.

Es complicado, lo sé. A medida que aumenta el número de compañeros resulta más difícil la organización. Los espacios abiertos, tan de nuestro gusto, facilitan la dispersión y el cansancio y no garantizan la seguridad del personal en un día que resultara de isobaras inclementes. Los espacios cerrados debidamente acondicionados y que permitan nuestras particulares condiciones de catering doméstico no deben ser fáciles de encontrar.

O sí. Se trata de intentarlo. La mayoría de nosotros disponemos de tiempo de jubilación para sacar punta a la imaginación. Seguro que se nos ocurren cosas. Cosas que nacen desde el corazón y que salen bien porque no pueden salir de otra manera. La casa de campo de Tomás, el cortijo de Pepín, por ejemplo, han sido ya probados en anteriores ocasiones con absoluto éxito. Y estarían dispuestos a repetir. Yo mismo apostaría por un gran cortijo -La Capilla- en la Vega de Antequera, donde ha trabajado mi padre toda su vida; estoy seguro de que su dueño nos lo dejaría para una cosa así. Existen casas rurales a millares que podríamos alquilar por un día tal como hicimos en Hornachuelos. En cada uno de nuestros pueblos, incluso en la Granjuela, hay polideportivos que a buen seguro nos prestaría el ayuntamiento para un evento de estas características... No sé, me parece que cualquiera de estas opciones u otras que se nos puedan ir ocurriendo resultarían tremendamente excitantes y emocionantes para mentes inquietas como las nuestras.

Y vuelvo a repetir que, pese a ello, este año: ¡Chapeau!

Bueno, nada más. Reflexionad todos un poco sobre estas cuestiones a ver qué os parece.

Un abrazo para todos.


José María Rivera Cívico

7 comentarios:

  1. Ya de vuelta en casa y lo primero que he hecho es descargar bultos y "tirarme" como un blogadicto a este trasto.
    Tenemos en ti, "Fili" no solo un buen analista de sucesos y acontecidos, lo eres también de inquietudes e ilusiones. Yo, desgraciadamente solo tengo la experiencia del XXII y XXIII encuentro, es decir Montilla y Baena, por lo que no tengo materiales para comparar, de forma seria, con anteriores reuniones y efectivamente esta de Baena ha aprendido de la de Montilla y supongo que Montilla lo hizo de las anteriores. Yo, personalmente estuve y he estado a reventar de gusto. Por eso confío que la próxima XXIV en Lucena sea aún, si fuera posible, más satisfactoria.
    Confiemos y estemos al tanto de las necesidades de equipo y medios que el maestro coordinador Antonio Luna demande y estoy seguro que los compañeros encontrarán el lugar más indicado y más propicio para hermanarnos nuevamente de aquí a un año.
    Es de agradecerte la prontitud en poner en marcha el "coco" para que el XXIV encuentro sea inmejorable. Ese es el espíritu que debe animarnos y al que yo me sumo desde el mismo momento en que nos abrazamos con un hasta el próximo.
    Un abrazo y muchas gracias hermano-compañero Fili.

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  2. Me sumo a vuestros comentarios Fili y Rafa. Para mí, cualquier lugar serà excelente, porque el espacio se llena con corazón, y de eso nos sobra. Un abrazo.

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  3. Yo estuve solamente en dos anteriores, la de La Granjuela y la de la casa de las Puedrecitas. Las dos fueron una maravilla de reunión y lo pasamos estupendamente. Sólo le pongo una pega a esas reuniones en las que cada uno llevaba su nevera repleta y es que me daba lástima la cantidad de comida desperdiciada. También me parecía una competición por ver quién llevaba la mejor tortilla o el mejor salmorejo, amén de los diferentes chorizos y morcillas, sin dejar atrás los magníficos flamenquines.
    Los dicho, para mí lo importante han sido los encuentros cada vez más numerosos.
    Un abrazo.

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  4. Yo he estado en tres encuentros, Hornachuelos, Montilla y Baena y en los tres he vivido el espíritu de la amistad de forma intensa. Da igual que se organice de una forma u otra, lo importante al menos para mí ha sido dar un abrazo a todo el que se me puso a tiro. Vaya por delante, lo mismo que hice en ocasiones anteriores, mi felicitación a los organizadores, Bazuelo y Luna. Si mi mujer dice que fué magnifico todo, es porque realmente lo fue.
    De todos modos, con la logística adecuada y con el sitio adecuado soy capaz de organizar el catering in situ, en la forma que dice Fili de forma más entrañable y menos sofisticada, poniendo a vuestro servicio y el mio, mis conocimientos y experiencia culinarios, acompañado eso sí por un buen equipo de ayudantes (pinches). De esa forma evitamos el transporte y el tener que hacer cosas, que algunas ocasiones no llegan de la mejor manera a su destino.
    Volver a felicitarnos porque la convivencia fue genial.
    Un abrazo a todos
    Antonio Gómez

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  5. Muy de acuerdo Fili.

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  6. Forma y fondo. En cualquier caso siempre lo pasaremos muy bien porque el fondo es siempre el mismo y lo más importante, esto es, el reencuentro entrañable de amigos y compañeros. Naturalmente que la forma ayuda, es verdad. Particularmente a mí me gusta más el formato clásico, el de todos rebujados con la comida compartida, la gran comunión, la llamo. Veréis: yo lo aprecio como algo nuestro, único, casi patentado; algo que no hace ya el resto de los mortales. Algo que añade más emoción, si cabe, a cada encuentro, porque cada año es distinto siendo lo mismo... No sé.
    De todas maneras, no debe de haber ningún problema, todos nos adaptamos a cualquier diseño, y yo el primero. Quizás, lo más sensato y racional será dejarlo en manos del organizador de cada año en concreto. El año próximo será en Lucena, y el encargado va a ser Rafa Amaya. Pues que él lo organice a su manera y criterio.

    Un abrazo de corazón para todos.

    El Fili.

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